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¿Buscas un campamento de cine en Madrid?

¿Estás buscando un campamento de cine en Madrid para este verano? Pues sigue leyendo porque tenemos algo que ofrecerte. Cinema Camp, ese curso de verano que pretende acercar a los jóvenes y el cine, cumple ya cinco años. Un lustro ya recibiendo y reuniendo muchachos entusiastas del audiovisual es motivo de mucho orgullo para nosotros, y son muchas las vivencias recogidas durante este periplo como para que la satisfacción sea mucho mayor.

En este quinto aniversario, hemos querido cambiar nuestra localización tradicional. Así pues, hemos elegido la ciudad de Ávila entre otras razones por su cercanía con la capital de España, así como por las buenas comunicaciones que tiene. Así que si buscas un campamento de cine en Madrid, esta puede ser una buena solución lejos del ruido y de las prisas de la gran ciudad. Apunta lo siguiente, y es que hemos establecido 2 turnos de Cinema Camp Áviladel 2 al 9 de julio y del 23 al 30 de julio, ambos en la residencia de la Junta de Castilla y León Arturo Duperier de Ávila. Este turno tendrá otra particularidad, y es que, como nos llevan demandando mucho tiempo nuestros alumnos, contará con un día más en relación a cómo se ha desarrollado el campamento hasta la fecha.

Campamento de cine en Madrid

Por lo demás, el curso se desarrollará como ha sido costumbre. Buscando una inmersión lo más práctica y divertida posible, los cinemacampanilleros tendrán que afrontar la odisea de completar uno o varios productos audiovisuales (según su experiencia previa) en el transcurso de esa semana, contando con una serie de clases de apoyo correspondientes a cada una de las fases de un proyecto audiovisual, tales como producción, guión, fotografía, interpretación, dirección o montaje. También podrán asistir a dos talleres: El ya clásico de Stop motion, técnica de animación empleada en películas como Pesadilla antes de navidad, Los mundos de Coraline, Mary y Max, Anomalisa, La novia cadáver o clásicos como Furia de titanes, Hace un millón de años, o Jasón y los argonautas. Y también, uno de contenido secreto por el momento, que esperamos poder desvelar tan pronto como confirmemos la asistencia del profesor que lo va a impartir…

En la parte más lúdica de la semana, tenemos las actividades preparadas por nuestros monitores, tales como gymkanas varias y juegos aplicados al cine, como nuestro Cinema Camp Challenge, juego de preguntas y respuestas sobre el cine, o nuestro concurso de recreación de grandes momentos cinematográficos. También podrán dar el salto y asumir la perspectiva de la mirada crítica, ejerciendo como jueces en nuestro festival de cortometrajes Cinema Camp Film Festival, donde tras el visionado de las obras a concurso, tendrán que elegir aquella que resultará ganadora. Y si todavía tienes energías, tenemos un montón de actividades más que ofrecerte,como no podía ser de otra manera ¡siempre relacionadas con la cinematografía!

Si aún te queda alguna duda, ponte en contacto con nosotros. Y si tienes entre 14 y 30 años y tienes la firme intención de dar tus primeros pasos en el séptimo arte y conocer a gente que tiene tus mismas inquietudes artísticas, apúntate a Cinema Camp y celebra con nosotros este quinto aniversario. ¿ Sigues queriendo asistir a un campamento de cine en Madrid? ¡Mejor escápate a Ávila con nosotros!

¡Hazte una idea aproximada a través de la visión de uno de nuestros cinemacampanilleros!

 

Cómo es un campamento de cine

¿Alguna vez te has preguntado cómo es un campamento de cine? Decía el prestigioso fotógrafo André Kertész que siempre había que llevar consigo la cámara, que el momento dictaba su trabajo y que uno debe sentir lo que fotografía. Haciendo caso al maestro, queremos mostraros lo orgullosos y felices que estamos de los dos turnos de Cinema Camp que hemos podido disfrutar este pasado verano, recopilando una serie de momentos vividos durante esas dos últimas semanas de julio, porque los hemos sentido y sentimos, y queremos revivirlos y compartirlos con todos vosotros.

El primer vídeo corresponde a nuestro primer turno, es decir, al campamento promovido por el Instituto de la Juventud de la Junta de Castilla y León para personas de entre 14 y 17 años nacidas en la comunidad o con algún tipo de vinculación con ésta, que tuvo lugar del 16 al 22 de julio, y que contó con la presencia de 59 alumnos que a la par que recibían clases de introducción al cine y al audiovisual, desarrollaban sus propios proyectos de cortometraje y documental, algunos de los cuales han sido exhibidos en certámenes y muestras varias.

El segundo turno transcurrió del 23 al 29 de julio con la novedad de estar abierto a cualquier tipo de persona de entre 14 y 30 años, independientemente de su lugar de procedencia o residencia. Y treinta y ocho personas decidieron enrolarse en esta propuesta arriesgada pero que tuvo el mismo resultado exitoso que el primer turno. En total, un número próximo a cien personas que pudieron vivir y compartir la experiencia del cine durante una semana.

En definitiva con estos pequeños videos lo que buscamos es haceros un poco más partícipes de nuestra alegría y, como no, volver a, de alguna manera, juntarnos con esas personas con las que tuvimos el placer y el privilegio de convivir esas semanas en Zamora. Pasen y vean, porque es una gran oportunidad para ver qué sucede detrás de las cámaras de Cinema Camp y responder a la cuestión de cómo es un campamento de cine.

Grabando con una 5D para mostrar cómo es un campamento de cine

 

Adiós a un verano de cine

Adiós a un verano de cine. Termina la edición de 2017 de Cinema Camp, la cual se presentaba  con notables novedades en relación a la ya bastante exitosa versión del año anterior. Para empezar, casi cien alumnos se iban a distribuir entre los dos turnos que habíamos preparado, como repetimos a todo aquel que nos quiso escuchar en las distintas charlas que dimos durante el año en institutos, centros educativos varios, cine clubs, etc. Estábamos decididos a “ampliar miras”, y si el año pasado ya quisimos ofrecer una salida a quienes excedían la edad permitida para entrar en el Cinema Camp, este abrimos también fronteras, permitiendo que nos visitaran también alumnos de fuera de Castilla y León. Y nos tomaron la palabra.

Grabar en Zamora para tener un verano de cine

De igual manera, los de un turno y otro fueron apareciendo por la residencia doña Urraca de Zamora. Algunos ya se conocían de épocas anteriores, aunque a los pocos días no daba la sensación de que eso tuviera una importancia trascendental. También en la plantilla de Cinema Camp había novedades, y por tanto, gente a la que echamos en falta. Este año, a nuestro habitual taller de stop motion le acompañó uno de caracterización (tarea injusta e inapropiadamente descuidada en muchas producciones). Los participantes no pudieron ocultar su satisfacción ni siquiera debajo del montón de látex y sangre falsa que se fueron aplicando sobre ellos mismos. Variantes de este año fue también la compañía de un grupo de franceses, que tuvieron la misma idea que nosotros y se hospedaron en la zamorana Residencia doña Urraca. Con ellos compartimos un par de veladas en el parque próximo a nuestro común hospedaje.

Y por supuesto, las clases y los cortos. Este 2017 ha sido un año de muchas sorpresas agradables en ese aspecto. Algunos de los que comenzaron a venir al campamento cuando este daba sus primeros pasos han querido seguir acompañándonos, y eso nos conmueve enormemente, porque es mucho lo que hemos compartido, y son estos alumnos los que nos dan una perspectiva decisiva de lo que se ha desarrollado estos años. Estos “veteranísimos” han abordado sus trabajos con un enfoque cada vez más personal, sorprendiendo a propios y extraños. Al disfrute como espectadores unimos un gran orgullo y reconocimiento por su labor.Pero los noveles no quisieron quedarse atrás y nos ofrecieron varias sorpresas agradables, demostrando así sus ganas y su creatividad y lo agradecido que es darles rienda suelta y permitir su expresión. Compartir una actividad creativa como es el cine, una pasión común como esta, es capaz de exaltar mucho los sentimientos y crear vínculos muy fuertes.

Rodando un corto para pasar un verano de cine

Y en esas se fueron desgranando los días de esas intensas dos semanas de julio que duró Cinema Camp. Si algo las caracteriza es, precisamente, que cada cosa que sucede, sucede con intensidad. Sus clases, sus sesiones de tormenta de ideas, sus risas, sus rodajes, sus juegos, sus maratonianas jornadas de edición… Todo eso son momentos vividos tan plenamente que no somos conscientes de lo que los disfrutamos hasta que no pasamos a recordarlos, y como decía el desaparecido Eduardo Galeano, recordar es volver a pasar por el corazón. La alegría de poder mostrar terminados los cortos a quienes vienen a recoger a los alumnos después de un periplo como el vivido, es la previa a esa tristeza feliz de despedirnos. Nos sentimos un poco más vacíos después de haber compartido una experiencia que llena tanto, pensando en cuándo será el próximo encuentro entre todos, sabiendo que, a más tardar, podría ser el julio próximo en un nuevo verano de cine. Y es que, en cierto modo… nos queremos.

Jóvenes pasando un verano de cine

Alumnos de Cinema Camp Zamora que han disfrutado de un verano de cine

¡Vuelven los campamentos de Cine de Cinema Camp!

Quizás te estarás preguntando, ¿qué es Cinema Camp? ¿qué es eso de campamentos de cine?

Pues bien, presta atención, porque este es un campamento de verano diferente, como avalan aquellos que lo han experimentado, en el que podrás vivir la experiencia del cine en toda su intensidad, asistiendo a clases sobre cada una de las distintas fases que implica la realización de una obra audiovisual: Guión, Producción, Dirección, Fotografía, Interpretación y Montaje. Adquiriendo todo tipo de conocimientos que finalmente te permitan llevar a cabo la realización de un cortometraje que puedas exhibir ante amigos y familiares.

El curso, o campamento, como lo prefieras llamar, está principalmente destinado a aquellos jóvenes entre 14 y 17 años de edad que quieran tener una experiencia divertida y creativa en verano. Más allá de esto, por parte del profesorado tenemos el pequeño y ambicioso objetivo de desarrollar entre los campistas el amor por el cine y las artes relacionadas a través de la convivencia diaria y el trabajo en equipo, y sobre todo, la experimentación directa de lo que es el proceso de hacer cine de la manera lo más participativa posible. Todo ello con el fin de que vosotros, los jóvenes, podáis sentiros orgullosos e identificados con el trabajo realizado en el curso de los distintos campamentos de cine. Hay que decir también que como elemento añadido a las clases, en Cinema Camp también proponemos otras actividades relacionadas con el cine, como un taller de Stop Motion en el que haremos animación con plastilina, otro de Caracterización en el que aprenderás a maquillarte y a hacer todo tipo de transformaciones faciales, y cómo no, muchos juegos relacionados con el séptimo arte, como el Cinema Trivial o el Concurso de Interpretación de películas. Y si todo esto fuera poco, decir también que no abandonaremos la perspectiva de espectadores críticos, puesto que también dedicaremos un tiempo al visionado de aquellos cortometrajes que sean presentados al Cinema Camp Film Festival. Sí, también tenemos un pequeño certamen de cortos.

¿Suena bien verdad? Pues toma nota, del 16 al 22 de Julio en Zamora si resides en Castilla y León o eres descendiente de castellanoleoneses, y del 23 al 29 de Julio, abierto a jóvenes de toda España.

Y si todavía quieres saber qué es lo que se siente, nada mejor que escuchar a una de nuestras alumnas del año pasado,  Vero, encantada con la experiencia, es una de nuestras mejores embajadoras. Por nuestra parte, sólo queda animarte a que sigas sus pasos. ¡Vive el cine desde dentro!

Finaliza Cinema Camp Zamora

El Cinema Camp que aguardaba a Zamora en esta tercera semana de julio se presentaba con novedades en todas las líneas: Profesores, monitores y por supuesto, alumnos. La reunión de los profesores nos tuvo en vilo casi hasta el final, aunque se pudo completar el plantel debidamente y hay que decir que con éxito.

Nos plantamos en Zamora, a las puertas de la residencia doña Urraca un 17 de julio para empezar el campamento de menores, con alrededor de sesenta alumnos distribuidos en cinco grupos, con un horario sin resquicio al descanso. Descargar, comer y al poco arrancábamos las clases para empezar con la sesión intensiva de producción cinematográfica. Dijo una vez un señor que sabía bastante de este asunto que para dedicarse al cine hacía falta tener mucha salud, así que, si no eres capaz de resistir esta semana…

cursocineverano

Y empezamos las clases y las fases de la producción. Los veteranos debían mostrar galones y se les exigió un trabajo extra. Los noveles superaban el miedo inicial y sacaban adelante proyectos bastante complicados en tiempo record. Muchos mostraban habilidades especiales, como la de saber utilizar la voz de manera peculiar, la de tocar instrumentos musicales o la de ir dejándose cosas por todo el albergue o incluso en tiendas circundantes. Al llegar la noche, para relajarnos tras la jornada de trabajo, los monitores, esos duros e infatigables vigilantes encargados de mantener la paz y las buenas costumbres, mostraban su cara más amable y nos preparaban una serie de juegos que, además, nos hacían estrechar lazos y conocernos y tratarnos un poco mejor. Y para cerrar cada noche, buzón, para confesiones delicadas o mensajes a la concurrencia.

grupocinemacamp

Se fueron desgranando los días, los proyectos terminaban y llegó la última noche. Reto cinéfilo entre organizador del campamento y alumno veterano que se saldó a favor del adulto por un pírrico medio punto. La “coronación” del ganador dio lugar a una serie de improvisadas actuaciones musicales e incluso poéticas, y después a un frenético karaoke, idea de última hora, pero que salió como si hubiera estado pensado. El sábado por la mañana, el momento de la verdad. Hora de que los trabajos vieran la luz, en presencia de los padres que quisieron acompañarnos en ese momento. Una sorpresa detrás de otra que pronto pasó a un reparto de besos, abrazos y demás muestras de afecto entre aquellos que habíamos convivido durante una semana y compartido una experiencia intensa y espléndida en grado superlativo. Tras la foto final, o las varias versiones de la misma, cada uno emprendió el camino de vuelta, citado a volver a encontrarse con aquellos de los que acababa de despedirse, y esperamos que con un poquito más de alegría y emoción por el cine que cuando empezó el campamento, que, si hacemos caso al gran Alfred Hitchcock, el cine no es un trozo de vida, sino un pedazo de pastel.

Y para terminar, queda esta maravillosa canción con la que nos sorprendieron en la gala de clausura los alumnos más veteranos (repetidores por tercer año) a los profesores y monitores. Toda una belleza que refleja el buen rollo que reina en el campamento. 

Y aquí la réplica, la versión de la canción por parte de Raúl Melero, servidor que también se ha currado un emotivo montaje con videos y fotos del campamento.